Todo hombre, al menos una vez en la vida, ha sentido que «ya nada tiene sentido», que su energía está en cero y que hacer algo parece inútil. Sin embargo, es importante entender: a veces se trata solo de agotamiento, y otras veces, de depresión. La diferencia es crucial, porque una se puede tratar ajustando el estilo de vida, mientras que la otra requiere ayuda profesional.
Qué es el agotamiento y cómo se manifiesta
El agotamiento es un desgaste emocional y mental. No necesariamente está relacionado con el trabajo, aunque el estrés laboral suele ser un catalizador importante. También se puede experimentar agotamiento al cuidar a un familiar enfermo, al estar constantemente pendiente de los hijos o al atravesar cambios importantes en la vida.
Señales típicas de agotamiento:
- pérdida de motivación e interés por el trabajo;
- irritabilidad y cinismo;
- sensación de fatiga mental;
- problemas de sueño;
- soñar con «escapar» del trabajo;
- malestar general y cansancio.
Los hombres que más suelen agotarse son aquellos que no saben poner límites: asumen tareas adicionales, se quedan hasta tarde en el trabajo y al mismo tiempo intentan cumplir con todo en casa. Como resultado, no tienen tiempo para hacer deporte, hobbies o simplemente descansar.
Qué es la depresión
La depresión es un estado en el que el ánimo decaído y el sentimiento de desesperanza no desaparecen. Las personas pierden interés en las actividades habituales, tienden a aislarse y sufren de cansancio constante y sentimiento de culpa.
Síntomas de depresión:
- baja energía y motivación;
- sentimiento de vacío y culpa;
- irritabilidad, ansiedad, preocupación;
- dificultades de concentración y toma de decisiones;
- dolores físicos sin causa aparente;
- pensamientos de autolesión o suicidio.
Agotamiento y depresión: diferencias clave
Intensidad de los síntomas:
En la depresión, las tareas habituales se vuelven imposibles, mientras que en el agotamiento la persona puede trabajar, aunque con dificultad.
Causas:
El agotamiento suele ser situacional, relacionado con factores estresantes concretos. La depresión puede aparecer de repente, a veces sin una razón evidente.
Tratamiento:
El agotamiento se corrige con psicoterapia, descanso y cambios en el estilo de vida. La depresión requiere un enfoque integral: psicoterapia, medicación y, a veces, terapia electroconvulsiva.
Diagnóstico:
La depresión es un diagnóstico médico con criterios claros. El agotamiento es un estado evaluado de forma subjetiva y no tiene criterios oficiales.
Cuándo el agotamiento puede convertirse en depresión
Ignorar el agotamiento es peligroso: con el tiempo puede provocar síntomas depresivos: cansancio, irritabilidad, sentimiento de culpa. También es posible que coexistan agotamiento y depresión, cuando un estado refuerza al otro.
Qué puedes hacer por ti mismo
Llevar un diario – anota tus pensamientos y emociones, analiza patrones de pensamiento negativos.
Centrarte en una tarea – reduce el caos mental y el nivel de estrés.
Reducir el estrés – dormir bien, hacer ejercicio, alimentarse correctamente.
Ser comprensivo contigo mismo – comprende tus límites, no intentes ser un superhéroe.
Practicar yoga o ejercicio físico – ayuda a trabajar las emociones a través del cuerpo.
Buscar apoyo – hablar con amigos y familiares ayuda a sentirse acompañado.
Revisar tus tareas – elimina lo que no aporta, libera tiempo para ti.
Meditación – ejercicios de respiración de unos minutos al día ayudan a vivir en el presente.
Aprender de la experiencia de otros – historias de personas que lo superaron inspiran y dan confianza.
Cuándo acudir a un médico
Si notas signos de depresión, especialmente pensamientos de autolesión, no retrases la visita a un psiquiatra. En el caso del agotamiento, es útil el apoyo de un psicoterapeuta, incluso si no hay síntomas graves.

