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SALUD

¿Adónde ha desaparecido la erección matutina? Un urólogo explica cuándo un hombre debería preocuparse de verdad

Hay cosas de las que los hombres no suelen hablar ni siquiera con sus amigos más cercanos. La erección matutina es una de ellas. Simplemente estaba ahí: te despertabas, la notabas, sonreías y seguías con tu día. Nadie se preguntaba por qué ocurría ni qué significaba. Hasta que una mañana, de repente, no hay nada.

Hay cosas de las que los hombres no suelen hablar ni siquiera con sus amigos más cercanos. La erección matutina es una de ellas. Simplemente estaba ahí: te despertabas, la notabas, sonreías y seguías con tu día. Nadie se preguntaba por qué ocurría ni qué significaba. Hasta que una mañana, de repente, no hay nada.

Después vuelve a ocurrir al día siguiente.

Y otra vez.

El primer pensamiento suele ser sencillo: «Probablemente estoy cansado». El segundo: «Es por el estrés». El tercero: «Seguramente es la edad». Y así, un hombre puede convencerse durante meses de que todo está bien, mientras su organismo lleva tiempo intentando llamar su atención.

Sin embargo, no hay ninguna razón para entrar en pánico por una o incluso varias mañanas «tranquilas». La erección matutina no es una prueba diaria de masculinidad ni un dispositivo médico que deba funcionar siguiendo un horario determinado. Pero si desaparece de forma habitual durante un periodo prolongado, realmente vale la pena prestar atención a esa señal.

La erección matutina no tiene que ver necesariamente con el sexo

Existe un mito bastante extendido: si un hombre se despierta con una erección, significa que ha tenido un sueño erótico o que simplemente está sexualmente excitado. En realidad, la cuestión es mucho más interesante.

Las erecciones nocturnas y matutinas pueden aparecer de forma espontánea, sin que exista un deseo sexual consciente. Están relacionadas con el funcionamiento del sistema nervioso, la circulación sanguínea, el equilibrio hormonal y las diferentes fases del sueño.

Durante la noche, especialmente durante la fase REM del sueño, un hombre puede experimentar varios episodios de erección. No hay nada extraño en ello: de esta manera, el organismo demuestra que los mecanismos responsables de una función eréctil normal están funcionando correctamente.

Por eso, la erección matutina puede considerarse una especie de indicador indirecto de la salud masculina general. Por sí sola no permite establecer un diagnóstico ni sustituye una evaluación médica, pero los cambios en su frecuencia o comportamiento pueden ser un motivo para prestar más atención al propio organismo.

Una mañana sin erección no significa que exista un problema

Si una mañana te despiertas sin la erección habitual, eso no significa en absoluto que tu organismo haya decidido de repente declararte la guerra.

Las razones pueden ser muchas.

Es posible que hayas dormido mal. Que estés agotado. Que hayas pasado por un día especialmente estresante. Que hayas bebido más alcohol de lo habitual. Que te hayas acostado mucho después de medianoche y hayas despertado con la alarma durante otra fase del sueño.

En general, el estilo de vida influye considerablemente en la salud sexual. A veces, un hombre intenta encontrar una explicación complicada para una situación sencilla, cuando la respuesta está literalmente delante de sus ojos: lleva varias semanas durmiendo cinco horas, come mal, vive constantemente estresado y cada noche intenta aliviar la tensión con alcohol.

En una situación así, el organismo ya tiene bastante de lo que ocuparse como para preocuparse también por cumplir con tu horario matutino personal.

Cuándo es hora de dejar de atribuirlo todo al cansancio

Hay otra situación que merece mucha más atención: cuando las erecciones nocturnas y matutinas desaparecen de forma habitual y durante un periodo prolongado.

Si antes eran una parte normal de tu vida y después, a lo largo de varias semanas, la situación ha cambiado notablemente, vale la pena preguntarse si algo importante no estará ocurriendo en el organismo.

Según los urólogos, entre las posibles causas pueden encontrarse cambios hormonales, incluida una disminución de los niveles de testosterona, problemas de circulación sanguínea, alteraciones vasculares o apnea del sueño.

Y aquí hay un punto importante que los hombres suelen olvidar: los problemas de erección a veces pueden estar relacionados con mucho más que la esfera sexual.

La erección depende de una compleja interacción entre el sistema nervioso, las hormonas y los vasos sanguíneos. Por eso, los cambios evidentes pueden ser una razón para revisar la salud en general, en lugar de limitarse a buscar una «píldora mágica».

La testosterona no es la única sospechosa

Al notar la desaparición de la erección matutina, muchos hombres piensan inmediatamente en la testosterona. En algunos casos, esta puede ser efectivamente una de las causas, especialmente si al mismo tiempo ha disminuido el deseo sexual, ha aparecido un cansancio constante, ha empeorado el estado de ánimo o se ha reducido el nivel de energía.

Pero sería un error reducirlo todo a una sola hormona.

La salud sexual masculina está influida por el sueño, el estrés, la actividad física, el peso, el estado de los vasos sanguíneos, el consumo de alcohol, determinados medicamentos y muchos otros factores.

Por eso, comprar testosterona u otros tratamientos hormonales por cuenta propia no es, en absoluto, una buena idea. Primero hay que entender qué está ocurriendo realmente y solo después, junto con un médico, determinar cuáles son los siguientes pasos.

Los ronquidos pueden ser más importantes de lo que parecen

Existe otra causa que los hombres suelen subestimar: la apnea del sueño.

Si roncas muy fuerte, te despiertas agotado, tienes sueño constantemente durante el día o tu pareja observa que dejas de respirar periódicamente mientras duermes, no es algo de lo que simplemente haya que bromear hablando de «dormir haciendo ruido».

La apnea puede alterar la estructura normal del sueño e influir en los procesos que tienen lugar en el organismo durante la noche. Y dado que las erecciones nocturnas están relacionadas con determinadas fases del sueño, la calidad del descanso también puede desempeñar un papel importante.

A veces, un hombre pasa años pensando que su principal problema es la falta de energía, cuando en realidad su organismo no consigue descansar adecuadamente cada noche.

El sobrepeso y la presión arterial también forman parte de la historia

Si junto con la desaparición de la erección matutina han aparecido sobrepeso, presión arterial elevada, falta de aire, poca actividad física o una disminución notable de la resistencia, conviene mirar la situación desde una perspectiva más amplia.

La salud sexual masculina está estrechamente relacionada con el estado de los vasos sanguíneos y con la salud metabólica general. El organismo no está dividido en partes completamente independientes: lo que ocurre en el sistema cardiovascular también puede reflejarse en la función sexual.

Por eso, acudir al urólogo a veces no tiene que ver únicamente con el sexo. Es una oportunidad para prestar atención a la propia salud a tiempo, mientras un posible problema todavía puede corregirse con relativa facilidad.

¿Qué debe hacer un hombre si ha desaparecido la erección matutina?

En primer lugar: no entrar en pánico.

En segundo lugar: no convertir cada despertar en una prueba de la propia masculinidad. Cuanto más se preocupa un hombre y más controla la situación, mayor puede ser la influencia del factor psicológico sobre la función sexual.

En tercer lugar: conviene analizar el contexto.

¿Cómo estás durmiendo últimamente? ¿Estás atravesando un periodo de mucho estrés? ¿Ha cambiado tu deseo sexual? ¿Sientes un cansancio constante? ¿Has ganado peso? ¿Has empezado a consumir alcohol con más frecuencia? ¿Estás tomando nuevos medicamentos? ¿Roncas?

Si los cambios duran varias semanas o van acompañados de otros síntomas, una decisión razonable es acudir a un urólogo. El médico podrá evaluar la situación y, si es necesario, solicitar las pruebas correspondientes, incluida una evaluación del perfil hormonal, el estado de los vasos sanguíneos o la calidad del sueño.

Lo más importante es no intentar autodiagnosticarse a través de los buscadores de Internet ni comprar a ciegas productos que prometen «devolverte la juventud en una sola noche».

Tal vez tu cuerpo simplemente te está pidiendo que reduzcas el ritmo

Hay otro aspecto importante.

Los hombres suelen empezar a prestar atención a su salud solo cuando un problema ya comienza a interferir en su vida. Mientras todo funciona, parece que será así para siempre. Pero el organismo no siempre envía señales en forma de dolor.

A veces es un cansancio constante.

A veces, dormir mal.

A veces, la pérdida del deseo de hacer cosas que antes proporcionaban placer.

Y a veces es una erección matutina que, de repente, ha dejado de formar parte de tu vida.

Esto no es motivo para avergonzarse ni para pensar que todo está perdido. Al contrario. Si un hombre nota cambios y no los ignora, está haciendo mucho más por sí mismo que aquel que se repite durante años: «No pasa nada, es solo la edad».

Una sola mañana sin erección no es un diagnóstico.

Pero varias semanas de cambios evidentes son una buena razón para preguntarte, por fin, cómo te encuentras realmente.

Porque a veces, la mejor manera de conservar la salud y la vitalidad masculina no es esperar a que el organismo nos obligue a ocuparnos de nosotros mismos, sino empezar a escucharlo un poco antes.

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