REVISTA ONLINE PARA HOMBRES

SALUD

¿Se puede adelgazar solo una parte del cuerpo? Una endocrinóloga explica por qué es un mito.

Todos los hombres han caído en esta trampa al menos una vez. Compran una esterilla, ponen un vídeo de «Abdominales en 10 minutos» y hacen cien abdominales con toda la disciplina del mundo. El sudor cae a chorros, el abdomen arde y en la mente ya aparecen los ansiados «six pack».

Todos los hombres han caído en esta trampa al menos una vez. Compran una esterilla, ponen un vídeo de «Abdominales en 10 minutos» y hacen cien abdominales con toda la disciplina del mundo. El sudor cae a chorros, el abdomen arde y en la mente ya aparecen los ansiados «six pack».

Pasa una semana. Luego otra. Los abdominales están más fuertes, pero ese famoso «flotador» alrededor de la cintura ni siquiera piensa en desaparecer.

La mala noticia es que la grasa no lee tu plan de entrenamiento. La buena es que la ciencia lleva años explicando por qué ocurre esto, y eso nos permite dejar de perder tiempo creyendo en mitos.

El mayor mito del fitness masculino

La idea de adelgazar de forma localizada parece completamente lógica: entrenas abdominales y desaparece la barriga; entrenas los brazos y se va la grasa de los brazos.

Por desgracia, el cuerpo humano funciona de otra manera.

Cuando el organismo empieza a utilizar la grasa como fuente de energía, la toma de las reservas generales del cuerpo y no de la zona que estás ejercitando. Los ejercicios fortalecen los músculos que están debajo de la grasa, pero no le ordenan al cuerpo quemarla precisamente en ese lugar.

Por eso puedes tener unos abdominales muy fuertes... y seguir sin verlos debajo de la grasa subcutánea.

Por qué la barriga es el rival más difícil para los hombres

Hay zonas donde la grasa se acumula con especial facilidad. Los médicos las llaman «depósitos de grasa» o «zonas rebeldes».

En los hombres, la principal es el abdomen.

Y no se trata solo de la pizza o la barbacoa del fin de semana. Influyen varios factores:

  • la genética;
  • las hormonas;
  • la edad;
  • el estilo de vida;
  • el nivel de actividad física.

Además, los hombres tienen dos tipos principales de grasa.

La grasa subcutánea está justo debajo de la piel y es la que puedes pellizcar con la mano.

La grasa visceral se encuentra más profundamente, alrededor de los órganos internos. Es la que está más relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y otros trastornos metabólicos.

Por eso perder barriga no es solo una cuestión estética.

Por qué primero adelgaza la cara y no el abdomen

¿Has notado este fenómeno?

Después de unas semanas de comer mejor, la gente te dice: «Has adelgazado». Te miras al espejo... y solo ves la cara un poco más fina.

La barriga sigue ahí.

Así funciona la biología.

El cuerpo decide por sí mismo de qué zonas obtiene la grasa primero. En algunas personas empieza por la cara y el cuello; en otras, por el pecho o los brazos. El abdomen suele ser una de las últimas zonas en reducirse.

Y eso no significa que estés haciendo algo mal.

Por qué sentir que arden los abdominales no significa que la grasa se esté quemando

Este es uno de los mitos más resistentes del gimnasio.

Mientras haces abdominales, los músculos parecen quemar. Da la sensación de que si arde, la grasa se está derritiendo.

En realidad, esa sensación aparece porque los músculos están trabajando y acumulando productos del metabolismo energético durante el esfuerzo.

El músculo trabaja.

La grasa no.

Por eso puedes hacer cientos de repeticiones, fortalecer el abdomen y seguir teniendo el mismo contorno de cintura si el porcentaje total de grasa corporal no disminuye.

¿Y si entreno solo una parte del cuerpo?

La lógica dice que si entrenas mucho una pierna o un brazo, esa parte debería adelgazar antes.

Los estudios científicos muestran lo contrario.

En diferentes investigaciones, los participantes entrenaban únicamente una extremidad mientras seguían una dieta para perder peso. El resultado fue claro: no hubo diferencias significativas entre el lado entrenado y el que no se entrenó.

La conclusión es sencilla: el cuerpo adelgaza en conjunto, no por zonas.

Entonces, ¿qué funciona de verdad?

La respuesta corta es: no la magia, sino un sistema.

Un déficit calórico moderado. El cuerpo debe gastar un poco más de energía de la que recibe con los alimentos.

No hace falta pasar hambre.

No hacen falta dietas extremas.

Un déficit moderado es la estrategia más eficaz para reducir la grasa corporal de forma progresiva.

Entrenamiento de fuerza

Para los hombres es especialmente importante no solo perder peso, sino conservar la masa muscular.

Los ejercicios de fuerza ayudan a:

  • mantener los músculos;
  • definir el cuerpo;
  • aumentar el gasto energético a largo plazo.

Cardio

Caminar, correr, montar en bicicleta, nadar o cualquier actividad aeróbica aumenta el gasto energético total.

El cardio no «quema la barriga», pero sí crea las condiciones para que el cuerpo utilice poco a poco sus reservas de grasa.

El sueño: el arma secreta para estar en forma

Muchos subestiman la importancia de dormir.

Y es un error.

La falta crónica de sueño puede:

  • aumentar la sensación de hambre;
  • incrementar el deseo de comer dulces;
  • dificultar el control del apetito;
  • empeorar la recuperación después del entrenamiento.

A veces, dormir una hora más aporta más beneficios para controlar el peso que añadir otro entrenamiento.

La alimentación que ayuda de verdad

No existe un alimento que elimine la grasa del abdomen.

Pero sí existe una alimentación que ayuda a mantener un peso saludable.

La base debería incluir:

  • verduras y frutas;
  • proteínas de calidad;
  • grasas saludables;
  • cereales integrales.

Las bebidas azucaradas, la comida rápida y los productos ultraprocesados es mejor reducirlos buscando un equilibrio, no mediante prohibiciones absolutas.

¿Y la medicina estética o la cirugía?

Sí, permiten eliminar grasa de zonas concretas, pero eso ya no es adelgazar.

Los tratamientos con lipolíticos pueden actuar sobre áreas específicas, aunque tienen contraindicaciones, posibles efectos secundarios y no son adecuados para todo el mundo.

La liposucción también elimina grasa localizada, pero es una intervención quirúrgica, no un método rápido para perder peso.

Estas opciones solo deberían considerarse tras consultar con un especialista y nunca como sustituto de un estilo de vida saludable.

La estrategia masculina sin autoengaños

El mayor error es luchar únicamente contra la «zona problemática».

La mejor estrategia es mucho más sencilla:

  • moverte todos los días;
  • entrenar todo el cuerpo, no solo los abdominales;
  • mantener un déficit calórico moderado;
  • dormir lo suficiente;
  • tener paciencia.

Las zonas rebeldes desaparecen no porque hayas hecho mil abdominales, sino porque el cuerpo reduce poco a poco su grasa total.

Los abdominales se hacen mucho más allá de los crunches

La verdad que la publicidad fitness no suele contar es muy simple: los abdominales se construyen en el gimnasio, pero se hacen visibles en la cocina y gracias al estilo de vida.

Un abdomen fuerte es importante para cualquier hombre. Mejora la postura, protege la espalda y aumenta el rendimiento físico. Pero si el objetivo es perder barriga, tendrás que trabajar todo el cuerpo y tus hábitos diarios, no solo una parte concreta.

Y entonces el espejo empezará a mostrar resultados. Tal vez no en siete días, pero sí sin mitos ni decepciones.

¿Se puede adelgazar solo una parte del cuerpo? Una endocrinóloga explica por qué es un mito.
×
×

Este sitio utiliza cookies para ofrecerte una mejor experiencia de navegación. Al navegar por este sitio web, aceptas el uso de cookies.