Hay campañas publicitarias que simplemente presentan una nueva colección. Y luego están aquellas que uno quiere volver a ver inmediatamente. La nueva campaña de Victoria’s Secret pertenece claramente a la segunda categoría. Su gran protagonista es Adriana Lima, una de las modelos más famosas de la historia de la marca, que esta vez se adueña literalmente del VS Icon Shoppe.
Ante la llegada del nuevo Victoria’s Secret Fashion Show, la marca ha decidido jugar su carta más poderosa: su propia historia. Rayas rosas, lencería, brillo, logotipos reconocibles y una atmósfera de backstage se mezclan en una gran fantasía sobre ese universo de Victoria’s Secret que resulta imposible confundir con cualquier otro.
Adriana Lima sabe cómo quedarse con todas las miradas
En la nueva campaña, Lima no se limita a lucir las prendas. Ella es quien crea la atmósfera. El fotógrafo Dan Beleiu y la estilista Sandy Armeni han convertido el vestidor en una especie de playground de moda, donde cada detalle contribuye al ambiente.
Adriana aparece con lencería de rayas rosas y blancas, acompañada de joyas brillantes y medias negras hasta los muslos. El resultado es divertido, glamuroso y absolutamente reconocible.
Es uno de esos casos en los que la marca ni siquiera necesita explicar que estamos ante Victoria’s Secret. Bastan el color, las rayas y la mirada segura de Lima.
De la lencería al pijama — y de vuelta a los focos
El siguiente look lleva la campaña hacia un terreno más relajado. Un pijama de seda a rayas, medias rosas semitransparentes y mules de pelo crean la sensación de que una fiesta glamurosa se ha trasladado de repente al dormitorio.
Pero Victoria’s Secret no sería Victoria’s Secret sin contrastes. En el siguiente estilismo, el rosa delicado deja paso a una camiseta negra oversize con el gran logotipo de la marca. Se combina con braguitas rosa claro, medias inspiradas en los ligueros y zapatos de punta afilada.
La regla parece sencilla: si vas a relajarte, hazlo con estilo.
El regreso a la era de las cajas rosas
Uno de los mayores encantos de esta campaña está en su nostalgia. La marca juega deliberadamente con sus códigos de archivo y recupera detalles que los fans de Victoria’s Secret reconocen al instante.
Maletas de rayas, neceseres, pilas de las icónicas cajas rosas, accesorios brillantes y perfumes recrean la atmósfera de una época en la que entrar en una tienda de Victoria’s Secret era casi un ritual cultural en sí mismo.
El resultado es ligeramente nostálgico, un poco atrevido y tremendamente glamuroso. Exactamente como debe ser el regreso de una estética icónica.
No solo Adriana: Neelam Gill y Ella Angel también entran en escena
Lima tiene el papel protagonista, pero la campaña no se limita a una sola estrella. Junto a ella, Neelam Gill y Ella Angel se suman al universo del VS Icon Shoppe.
Gill presenta su propia versión del glamour de alto brillo, con lencería en tonos claros y detalles decorativos, rodeada de frascos de perfume y accesorios relucientes. Parece como si alguien hubiera tomado una campaña clásica de Victoria’s Secret, le hubiera añadido un toque de moda contemporánea y hubiera subido el nivel de brillo al máximo.
Ella Angel continúa con la misma estética y ayuda a que la campaña se perciba no solo como un regreso al pasado, sino como una nueva interpretación de un estilo que todos conocemos.
El accesorio más importante de la temporada: la atmósfera
En VS Icon Shoppe no solo importa la ropa. La campaña vende todo un estilo de vida — o, al menos, una versión especialmente atractiva de él.
Aquí la lencería convive con los pijamas, las camisetas oversize con los zapatos de tacón y los detalles deportivos con las joyas y los accesorios brillantes. No hay necesidad de elegir entre comodidad y glamour. Victoria’s Secret propone tenerlo todo.
Y parece que precisamente ahí está la idea del VS Icon Shoppe: permitir que los fans no tengan que esperar al nuevo Fashion Show para sentir su atmósfera.
Victoria’s Secret no vende la espera, vende el momento
La colección funciona como una especie de prólogo del Victoria’s Secret Fashion Show, que tendrá lugar este mismo mes. Pero no hace falta esperar al gran momento.
Los precios de las piezas del VS Icon Shoppe parten de 14,50 dólares y llegan hasta los 119,95 dólares. En otras palabras, la marca ofrece la posibilidad de llevarse una parte del espectáculo directamente al armario.
Y probablemente ese sea el movimiento más inteligente de la campaña. Victoria’s Secret no se limita a recordar su pasado — convierte la nostalgia en algo que se puede comprar hoy mismo.
Mientras tanto, Adriana Lima hace lo que mejor sabe hacer: parece que los focos están siempre dirigidos hacia ella.
Rayas rosas, medias negras, joyas brillantes, pijama de seda, cajas rosas y el logotipo icónico — todo responde a una única idea.
Victoria’s Secret recupera su glamour icónico. Y esta vez Adriana Lima sabe exactamente cómo conseguir que nadie quiera mirar hacia otro lado.








